martes, 22 de julio de 2014

LA CAIDA DE NÍNIVE, 612 a.C. Pérdida de poder y continuidad cultural.



Tradicionalmente se asocia la caída de Asiria con la desaparición de este pueblo, no solo como entidad política, sino también en lo cultural. Medos y Babilonios, antiguos vasallos de los asirios, arrasaran el territorio de estos hasta los cimientos, lo que parece borrar, a partir de ese momento, toda referencia a este pueblo en los antiguos anales, como si un terrible genocidio se hubiese desatado sobre ellos. Sin embargo, un concienzudo análisis de puntuales evidencias parece indicar lo contrario. Problema que intentaremos abordar a continuación.



¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de rapiña, sin apartarte del pillaje!
Nahum 3,1

Assurbanipal matando un león.
Palacio de Assurbanipal, Nínive. British Museum. 
Preludio.
El Imperio Asirio era el mayor de todos los imperios que se habían establecido hasta el momento. Gobernaba Asurbanipal un reino que se extendía desde el Cáucaso hasta el norte de África (Egipto con Necao I como “rey títere” desde la ciudad de Sais), y desde el Mediterráneo hasta el Irán. Mas, luego de la Batalla de Ulai (o del río Ulai) en 652 a.C. (durante la cual el rey asirio Asurbanipal derrota contundentemente al ejército elamita de Teumman), y la ocupación y fragmentación del país del Elam, el Imperio Asirio se encontraba en todo su esplendor, y parecía gozar de una salud envidiable[1].
Sin embargo las intrigas palaciegas y las conspiraciones internas vuelven a poner en peligro la integridad del reino[2]. El hermano de Asurbanipal, un tal Shamash-shum-ukin (ambos hijos de Asarhaddón), rey impuesto en Babilonia (o “la tierra de Acad”), declara formalmente la guerra, aduciendo que su hermano solo era rey de Asiria y su entorno inmediato. Apoyaran dicha rebelión una serie de pueblos resentidos con la dominación asiria (incluyendo caldea y las tribus arameas que habitan en las regiones del sur, los reyes de "Gutium", Amurru y Meluhha, los árabes y los nabateos que habita en la Península Arábiga, y hasta Elam).
No esta claro como, ni porque se extendió tanto tiempo, pero la rebelión fue oprimida solo luego de dos años desde el inicio del conflicto. El rebelde fue asesinado, y sus seguidores masacrados. Acto seguido, Asurbanipal nombrara un nuevo rey para babilonia, de nombre Kandalanu, pero esta vez, de asegurada fidelidad[3].
Vale destacar este intento separatista de Babilonia como preludio de lo porvenir, cuyo aspecto mas destacado no es simplemente el hecho “independentista” en si mismo, como si de una rebelión de naturales del país se tratare, sino la activa participación de probables contendientes al trono de Asiria desplazados de la línea sucesoria y relegados a “reinados menores” y a la sombra del monarca. Transformando un evento independentista, o de resurgimiento, en uno por la sucesión del trono asirio.
Se destaca esta cuestión, y dejamos planteada una pregunta que intentaremos despejar en el presente trabajo. La rebelión de Babilonia y la de Nabopolasar que desarrollaremos en lo subsiguiente ¿debe entenderse como la rebelión de un pueblo sometido, o debe encuadrarse dentro del complejo cuadro que suponía la sucesión del reino de Asiria? ¿Guerra de independencia o guerra civil? Sigamos con los eventos, mientras acumulando argumentos, y apartemos la pregunta para mas adelante.
Mapa del imperio Asirio en tiempos de Asurbanipal y los conflictos que tuvo que enfrentar los últimos días de su reinado.


Provéete de agua para el asedio, refuerza tus fortalezas; entra en el lodo, pisa el barro, refuerza el horno.
Nahum 3,14
Tableta de arcilla BM 25127 (Crónicas 2).
Con el detalle de los primeros años de Nabopolasar
en el trono de Babilonia.
Guerra civil por el trono asirio. Rebelión de Babilonia.
El año 627 a.C.[4] sucede la muerte de Asurbanipal (Aššur-bāni-apli), el último gran rey de Asiria. Su muerte dio inicio a una guerra fratricida entre sus hijos, Ashur-etil-ilani (heredero natural del trono) y su hermano Sin-shar-ishkun. Disputa a la que debemos agregar a un general del primero, Sin-shumu-lishir. Complican las cosas el hecho de que el mismo año, también muere el rey (impuesto por Asiria) de Babilonia, Kandalanu, cuando al mismo tiempo los Escitas atacaban las fronteras del imperio. Conformando todo esto un complejo cuadro de situación, que anticipaba, de alguna manera, los conflictos por venir.
Lamentablemente, no disponemos abundante documentación sobre este fatídico año para Asiria, aunque los pocos datos disponibles permiten recomponer el panorama, no con la seguridad que quisiéramos. Al parecer, Sin-shar-ishkun, el hermano díscolo, al igual que su tío años antes, intenta usurpar primero el trono vacante de Babilonia como plataforma en su disputa por el trono de Asiria. Ashur-etil-ilani, marchara entonces al sur en búsqueda del rebelde (suponemos que con su ejército) solo para encontrar la muerte en Nippur[5].
El autoproclamado “nuevo rey de Asiria”, Sin-shar-ishkun, marchara raudo hacia Nínive para tomar el trono, pero este ya estaba ocupado. Sin-shumu-lishir, general de su hermano, se lo había arrebatado en ausencia de este. Desconocemos los eventos que siguieron, pero no su resultado. Sin-shar-ishkun, hijo de Asurbanipal, asesino de su hermano, termina ocupando el trono del convulsionado reino asirio.
Evidentemente todo esta consecución de golpes y contragolpes de Estado, no podía tener resolución definitiva. El trono de Babilonia, nuevamente vacante (aunque ignoramos si Sin-shar-ishkun llego a nombrar reemplazo) es usurpado por un personaje cuya figura, desconocida para nosotros, oscura en su origen, crecerá en forma exponencial en los años siguientes: Nabopolasar (Nabu-apla-utsur).
Decimos que desconocemos los orígenes de Nabopolasar, simplemente por la ausencia de mención en los registros existentes en los años previos. Aunque suponemos muy probable que su figura tuviera alguna relevancia dentro del reino asirio en el área de influencia de Caldea.
En el año 626 a.C. tropas bajo el mando de Nabopolasar ingresan a Babilonia por la noche y desatan una furiosa batalla por el control de la ciudad contra la guarnición asiria que respondía a Sin-shar-ishkun. La victoria de Nabopolasar es total, y los asirios son expulsados.
El “rey títere” de babilonia, era una imposición de Nínive. Por lo que cualquier viso de independencia era inaceptable para el rey asirio. Debemos destacar nuevamente la relevancia de Babilonia en la disputa política mesopotámica. Así como Shamash-shum-ukin años antes, Sin-shar-ishkun la adopto como plataforma de lanzamiento de sus aspiraciones, y luego el efímero reinado de Sin-shumu-lishir al parecer tuvo algún tipo de reconocimiento formal de la ciudad “ombligo del mundo” (¿habría sido Nabopolasar nombrado por el efímero rey en el trono de Babilonia?). Ahora el nuevo monarca representaba una amenaza que debía ser extirpada de raíz cuanto antes.
La pequeña tablilla BM 25127 (Crónicas 2) dirá que “en el duodécimo día del mes  de Ullu, el ejército de Asiria descendió sobre Akkad[6], entro en Sasanaku, y prendió fuego a su templo”. La furia asiria se desataba sobre los rebeldes. Sin-shar-ishkun, conducirá su ejército a Nippur, y Nabopolasar se ve obligado a retroceder ante el poderoso ejército combinado de Asiria y Nippur, siendo perseguido hasta Uruk. La batalla era inevitable (Batalla de Uruk, 626 a.C.) y, contra todo pronostico, Nabopolasar consigue su primera victoria frente a las tropas asirias.
En este punto el relato se vuelve algo difuso. Sabemos que el ejército asirio (en el mes de Ajaru) vuelve a descender sobre Acad, y “en el duodécimo día del mes de Tasrtu” se enfrentaron con el ejército babilonio y fueron derrotados nuevamente por estos, consiguiendo incluso saquear el campamento rival.

Asiria para los años 627/626 a.C. Campaña de represión asiria contra Acad.
Nabopolasar retrocede hasta Uruk. Batalla y primer victoria de Babilonia.

Las crónicas dirán que “durante un año no habrá rey sobre la tierra”. Sugerente sentencia sobre todo cuando Sin-shar-ishkun había logrado huir y continuaba en el trono asirio. Y que se torna aun mas interesante cuando a continuación se relata el ascenso “oficial” al trono de Babilonia por parte de Nabopolasar durante “el vigésimo sexto día del mes de Arahsmna”.
Ya detentando el poder, durante su primer año de gobierno (625 a.C.), Nabopolasar inicia el juego político. Entre sus primeras medidas, destaca la devolución de las estatuas de los dioses de Susa (Elam) arrebatados por los asirios. Interesante decisión tomando en cuenta la rivalidad manifiesta entre asirios y elamitas.
Ya en 624 a.C., conduce sus tropas a Raqmat, donde había una guarnición asiria que se retira ni bien los babilonios se hicieron presentes, intentando controlar las plazas de Acad aun en manos asirias. Un nuevo ejército asirio descenderá sobre Acad y será nuevamente rechazado.
En los subsiguientes años (623 y 622 a.C.) se suceden nuevos intentos asirios por recuperar Acad, que serán frustrados. Destacan los intentos del general asirio Itti-ili (derrotado), y la rebelión contra Asiria de la ciudad de Der, que pintan un cuadro desolador para las aspiraciones del rey asirio. A partir de aquí, los asirios ya se ven incapaces de nuevas ofensivas, las cuales son exclusividad de los babilonios, quienes terminan por llevar la guerra a la propia Asiria.


“El escudo de sus valientes estará enrojecido, los varones de su ejército vestidos de grana; el carro como fuego de antorchas; el día que se prepare, temblarán las hayas.”
Nahum 2,3
Tableta de arcilla BM 21901 con los relatos
de las campañas babilonias contra Asiria.
Nabopolasar pasa a la ofensiva.
Los hechos relatados a continuación provienen de una tablilla de tamaño mediano (BM 21901) mejor conocida como “Crónicas 3”. En ellas se relatan los últimos estertores de un Imperio Asirio acorralado por Medos y Babilonios. Estamos en el decimo año (616-615 a.C.) de reinado de Nabopolasar, rey de Babilonia, y en el inicio de fulgurantes campañas en el territorio natural de Asiria.
La ofensiva babilonia se centra inicialmente, mes de Ajaru (abril-mayo), en la línea del Éufrates. Los países de Suhu (Shuki) e Hindanu (ambos al sur de Harrán) son sometidos sin batalla. Maniobra que intentaba interrumpir la comunicación entre Asiria y Egipto, potencia que se muestra favorable a los asirios. De hecho, un ejército Egipcio marchaba ya hacia el norte, probablemente al mando de Psamético I.
Asiria intenta repeler el ataque babilonio, y prepara la batalla en los alrededores de Gablini. Pero el ejército de Nínive no resiste el ataque babilonio y se retira. Son capturados altos mandos asirios y de los Maneos, pueblo que habitaba entre Asiria y Media, y que había venido en ayuda de los primeros. Esta derrota termina por derrumbar todo el dominio asirio en la línea del Éufrates. El río es remontado por el ejército de Acad (mes de Abu: Julio-agosto), y son sometidos sucesivamente los pueblos de Mane, Sahiri, y Bali-hu.
Primeras campañas de Nabopolasar en territorio asirio. Los medos atacan la frontera noreste, mientras los
egipcios progresan en Palestina a expensas de Asiria. La localización de la Batalla de Gablini se ignora.
Su ubicación en el mapa es solo a modo ilustrativo.

Babilonios y Medos atacan el corazón de Asiria.
Assur y Nínive son sitiadas y totalmente arrasadas.

Finalmente en el mes de Tasrtu (Septiembre-octubre) el ejército egipcio se hace presente en Siria. Pero ya era tarde, la derrota de Gablini había puesto a la defensiva a los asirios, por lo que deciden retirarse sin llegar a intervenir a favor de sus aliados. Cierra el año (mes de Addaru: febrero-marzo) Nabopolasar con una nueva victoria sobre el ejército de asiria en Madanu, un suburbio de Arraphu (moderna Kirkuk), haciendo retroceder aun mas a los asirios.
Al año siguiente, undécimo del reinado de Nabopolasar (615-614 a.C.), el rey de Acad inicia su primer ofensiva en territorio asirio propiamente dicho. Acampando frente a Assur, intento fallidamente capturar la ciudad, derrota que pudo costarle cara. El ejército asirio logra empujar al babilonio hacia el sur, obligando a Nabopolasar a fortificarse en Takritai´n, ciudad que fue sitiada durante diez días por los asirios fracasando en todos los intentos por tomarla. Finalmente, los babilonios logran batir a los asirios, y ambos ejércitos se retiran a sus países.
Estaba claro que los babilonios necesitarían de ayuda para atacar el corazón de Asiria. Y es así como en el duodécimo año del reinado de Nabopolasar (614-613 a.C.) se reinicia la ofensiva en territorio asirio, pero esta vez junto con los babilonios marchaba otro antiguo vasallo de Asiria: los medos de Ciáxares. La primera en caer fue Tarbisu, una ciudad del distrito de Nínive. Mas luego, siguiendo el Tigris, pusieron sitio a Assur.Es probable que el accionar de los medos contra asiria hubiera comenzado unos años antes. Se cree que al tiempo que Nabopolasar atacaba la línea del Éufrates, los medos destruían el país Maneo, aliado de Asiria, que servía a su vez de estado tapón entre Asiria y Media. Pero una cosa eran las ofensivas sobre países satélites, y otra muy distinta atacar el corazón mismo de Asiria, con todo lo que ello conlleva.
Es así entonces que, los ocasionales aliados, aunando fuerzas, ponen sitio a la milenaria ciudad asiria, antigua capital del imperio. La toman por asalto y la destruyen completamente. Un golpe sin dudas durísimo para los asirios. Tras la victoria, y frente a la ciudad en ruinas, Ciáxares y Nabopolasar sellan un acuerdo[7] y cada uno marcha de vuelta a su país.
Agotada por el momento Asiria (613-612 a.C.), los países de Ajaru y Suhu (Shuki) intentan una rebelión contra Acad, pero son derrotados. Y una nueva campaña de Acad por la ribera siria del Éufrates, asegura estos territorios para Babilonia. 
Corre ya el decimo cuarto año del reinado de Nabopolasar (612-611 a.C.) y ya es tiempo de dar el golpe definitivo a los asirios. Haciendo honor a los pactos firmados, los ejércitos reunidos de Acad (Babilonia) y Media, marchan directamente contra Nínive. Durante tres meses someten a un feroz asedio a la capital asiria, tomándola finalmente por asalto, y efectuando gran matanza que acaba incluso con la vida de Sin-shar-ishkun, el rey asirio. La ciudad fue completamente saqueada, llevándose gran botín, para luego ser arrasada hasta los cimientos. La ofensiva se prolongo por los territorios originales de Asiria continuando con los saqueos impunemente.




"Finalmente Jonás comenzó a entrar en la ciudad por distancia de un día de camino, y siguió proclamando y diciendo: 'Solo cuarenta días más, y Nínive será derribada'."
Jonás 3,1-4
Tableta de arcilla BM 22047 con los últimos años del
reinado de Nabopolasar.
Últimos días de Asiria. Assur-Uballit.
Para septiembre de 612 a.C. asciende al trono de Harrán, importante ciudad asiria de la parte occidental del imperio, Assur-uballit (segundo rey con este nombre), declarándose heredero y continuador del trono de Asiria. Al parecer, el nuevo rey asirio no se quedo quieto, y haciendo uso de las antiguas alianzas obligo a que el ejército de Acad se ponga en marcha rápidamente sobre esa parte de asiria. Mas tarde se le unirían los medos (611-610 a.C.).
Ya en 610-609 a.C. los egipcios que habían marchado una nuevamente en apoyo de asiria, lograron reunirse con el ejército de Assur-uballit, en la mismísima Harran. Gobernaba el país del Nilo un nuevo faraón, Necao II. Quien comando personalmente la expedición, que tuvo entre sus objetivos, además de brindar apoyo al rey asirio, la conquista de Palestina[8].
Una vez mas, Medos y Babilonios marcharon juntos contra la nueva capital asiria. Y ante la vista de las tropas reunidas por estos dos poderosos estados, Assur-uballit con su ejército, junto a los egipcios, decide retirarse abandonando la ciudad a sus enemigos (la cual fue saqueada pero no destruida), para cruzar el Éufrates y alejarse lo mas posible.
Intentará al año siguiente (609-608 a.C.) reconquistar Harran junto con sus aliados Egipcios, logrando capturar algunas ciudades en el camino. Pero fallaron en la toma de la última capital asiria, cuando ante la presencia del ejército de Acad, Assur-uballit (y los egipcios) se retiran, ahora si, definitivamente. Claudicando para siempre de cualquier otro intento de restablecer el trono de Asiria.
Ya sin oposición, Nabopolasar llevara acabo campañas sobre antiguos vasallos o estados tributarios (o que reconocían la hegemonía asiria) como los ignotos países montañeses, o la mismísima Urartu, extendiendo las fronteras de lo que se conocerá como Imperio Neo-Babilonio. Y ya cercano a la veintena de años de reinado[9], llega la hora de dejar las fatigas de la guerra en las manos de su hijo mayor y heredero: Nabucodonosor. Futuro gran rey de Babilonia.
Repartida Asiria entre Media y Babilonia[10], los ojos del Imperio Neo-babilónico se depositaban ahora en los antiguos dominios asirios de Siria y Palestina, ahora en manos egipcias. Prefigurando los futuros conflictos por venir entre Egipto y Babilonia. Cuyo clímax devendrá con la famosa batalla de Karkemish (605 a.C.), donde Nabucodonosor derrotara contundentemente a las fuerzas egipcias de Necao II acantonadas en aquella ciudad siria, junto a lo que, se cree, aun restaba de las fuerzas asirias.
Las alianzas selladas entre medos y babilonios, permitieron a estos dos poderosos estados, abocarse a sus planes de conquista con la seguridad de las espaldas cubiertas. Pero no fueron capaces de advertir el surgimiento de una nueva potencia, Persia, que desde la destrucción y fragmentación de Elam, venia a ocupar el vacío de poder que dejaba este antiguo país y crecía a espaldas de medos y babilonios.
En definitiva, la completa desaparición de Asiria de los primeros planos de la política internacional de aquel entonces, y el resurgimiento de Babilonia, en lo que la historiografía moderna reconoce como Imperio Neo-babilónico, configura un hecho único que lleva a la creencia de algunos errores que intentaremos despejar en el último capítulo de este escrito.

Ultimos días de Asiria. Ataque de medos y babilonios sobre Harran. Batalla de Karkemish y victoria.


“Durmieron tus pastores, oh rey de Asiria, reposaron tus valientes; tu pueblo se derramó por los montes, y no hay quien lo junte.”
Nahum 3,18
Nabopolasar, rey de Babilonia, junto a
mercenarios Escitas.
Asirios después de Asiria.
Como decíamos en el encabezado del artículo, tradicionalmente se creía que tras la caída de Asiria como entidad política, este pueblo habría literalmente desaparecido de la faz de la tierra como un fenómeno único y llamativo de la historia antigua.
Recuerda Simo Parpola, famoso asiriólogo, las palabras de Sidney Smith en 1925 cuando este decía que “otros reinos e imperios similares desaparecieron igualmente, pero sus gentes sobrevivieron… ninguna otra tierra parece haber sido tan completamente saqueado como lo fue Asiria”. Parece reforzar esta sentencia, el hecho del notorio contraste entre la abundante documentación sobre el periodo imperial asirio y las casi total falta de información acerca de la Asiria post-imperial.
Incluso Jenofonte, cuando visito el territorio asirio durante su Anábasis, solo vio ruinas[11] y confundió a sus pobres habitantes con pastores medos.
Sin embargo, aunque parte de su población fue deportada, Asiria fue un país bastamente poblado, y si bien algunas ciudades fueron literalmente arrasadas, lo cierto es que estas fueron muy pocas, manteniéndose la mayoría de ellas intactas y muy activas en los años que siguieron a la caída de Nínive.
Diversos documentos encontrados atestiguan la actividad comercial de ciudades asirias como Dur-Katlimmu, durante el reinado e Nabucodonosor. O las mencionadas por el sátrapa de Egipto (Arsames) en cierto documento escrito en arameo[12]. Un pequeño archivo descubierto en Assur, atestigua que los joyeros asirios seguían trabajando en la ciudad después de la caída del imperio, bajo las ordenes de los medos. Además, Simo Parpola recuerda que mas de cien personas con nombres claramente asirios han sido identificados en muchos yacimientos babilonios datados entre 625 a.C y 404 a.C., “y muchos otros aguardan ser identificados en futuros hallazgos”.
Estos nombres son reconocibles por los dioses asirios a los que aluden (como el de un tal Pan-Assur-Lumur, secretario del príncipe Cambices, durante el reinado de Ciro II), claro que si anteriormente los nombres eran predominantemente acadios, ahora son exclusivamente arameos. El arameo había reemplazado al acadio como lengua materna. Y tal circunstancia no es evidencia de ningún genocidio, sino de un proceso que había comenzado durante el imperio asirio, y se consolidaba durante el dominio persa.
El propio Nabónido, conocido rey babilónico, era natural de Harrán, populosa ciudad asiria (en la cual mando restaurar el templo del dios asirio Sin) y declaraba a Asurbanipal y Esarhadon (reyes asirios) como sus antepasados reales[13].
Los dioses Assur, Sherua, Ishtar, Nanavam Bel, Nabu y Nergal continuaron siendo adorados en la ciudad de Assur, al menos hasta el comienzo del siglo III después de Cristo; y en Harran, los cultos de Sin, Nikkal, Bel, Nabu, Tammuz sobrevivieron hasta el siglo decimo después de Cristo y son mencionadas por fuentes musulmanas. Si bien Assur fue reemplazado por Marduk tras la caída de Asiria durante el imperio neo-babilónico, y luego por el iranio Ahura Mazda y mas tarde por el griego Zeus, es cierto que los dioses de las nuevas elites fueron de a poco asimilados a los dioses asirios. Ahura Mazda será representado por el disco alado de Assur, mientras la diosa irania Anahita adquirió las facciones de Ishtar. Lo mismo le ocurrió a Mitra, que acabo transformado en el equivalente iranio de Nabu y Ninurta.
Durante los imperios neo-babilónico y persa, el cuneiforme siguió siendo utilizado en las inscripciones monumentales, y el arameo conservo el estatus de lengua imperial franca que había ostentado durante el imperio asirio. Y bajo el imperio persa, soldados asirios participaron de la expedición de Jerjes contra los griegos (480 a.C.) según Heródoto[14], y asirios de las satrapías de Athura y Mada[15], divisiones de la antigua asiria, participaron de la construcción del palacio de Darío en Susa[16]. Explica Simo Parpola que “Athura” es un préstamo lingüístico tomado del arameo Athur, que significa Asiria, mientras que el corazón de Asiria, Assur, continuaría incorporado a la satrapía de Mada (antigua designación persa de Media). Dicha subdivisión, con seguridad proviene de la división que hicieran babilonios y medos del territorio asirio tras la conquista.
Athura, entonces, debemos identificarla con la parte occidental del imperio Asirio, de allí provenía el cedro del Líbano para el palacio de Darío, esto prueba que los habitantes arameos eran claramente identificados con Asiria. De hecho, “Siria”, no es mas que una deformación de “Asiria”, confirmando el desplazamiento del centro de poder asirio hacia el occidente imperial, predominantemente arameo.
Por último, debemos recordar como Estrabón, en los tiempos del nacimiento Cristo, nos dice que las costumbres de los persas eran “como las de los asirios” y llama a Babilonia una metrópolis asiria (de hecho, Babilonia había sido completamente destruida y reconstruida por los asirios); y como en la Ciropedia, Jenofonte llama a los reyes neo-babilonios como “reyes asirios”. Esta visión nos permite comprender que ya desde la antigüedad los reinos babilonios y medos, y mas tarde el persa, fueron vistos como versiones sucesivas de la misma estructura de poder multinacional que era el imperio asirio.
En palabras de Simo Parpola, “el imperio se hundió y renació cada cierto tiempo bajo un nuevo liderazgo, con el poder político saltando de una nación a otra (…) La continuidad de la cultura imperial asiria fue ciertamente facilitada por el hecho de que tanto babilonios como medos, habían estado durante siglos bajo el yugo asirio, mientras que los persas, en tanto que antiguos vasallos de elamitas, y los medos, también habían estado sujetos a su influencia cultural”.
Como hemos enunciado, los antiguos historiadores griegos, y mas tardíos, no hicieron gran distinción entre el Imperio Asirio y sus continuadores. Situación que obliga a rever los eventos aquí relatados en los capítulos anteriores, y que daban a entender una ruptura político cultural que no fue tal. Y que incluso permiten, retomando la pregunta con la que iniciamos el trabajo, definir a la “guerra de independencia” de Babilonia como una “guerra civil”, encuadrada en el siempre conflictivo problema sucesorio de Asiria, y con Babilonia como principal protagonista, explotando la milenaria rivalidad Asiria-Babilonia (nacida en tiempos del imperio Acadio), pero utilizada como plataforma de lanzamiento de distintas figuras deseosas de lograr el poder imperial, sea ocupando el trono de Asiria (como lo intentaron Shamash-shum-ukin y Sin-shar-ishkun), o reemplazándolo por el de Babilonia (como finalmente hiciera Nabopolasar). Pero nunca como corte o ruptura, sino como continuidad político-cultural manifiesta en las distintas evidencias aquí enunciadas.




Autor: marvel77

Bibliografía:
Fuentes Antiguas:
-       Crónicas de los primeros Años de Nabopolasar.
-       Crónicas de la caída de Ninive.
-       Crónicas de los últimos años de Nabopolasar.
-       Cilindro de Nabopolasar.
-       Inscripciones del palacio de Darío, Susa.
-       Heródoto. Nueve libros de Historia.
-       Ctesias de Cnido
-       Flavio Josefo
-       Eusebio de Cesárea
-       Biblia. 2 Reyes 22, 28-30 / Crónicas 32, 20-36 / Nahum
-       Jenofonte, Anábasis.
-       Estrabon.



[1] Vale aclarar que luego de la “independencia” de Media en 672 a.C. (Fraortes), tras  la exitosa campaña en Egipto en el año 664 a.C. (luego del asesinato de Necao I) Asiria comienza a perder también el control del país del Nilo. Hecho que se consuma con el heredero al trono egipcio, Psamético I, hijo de Necao, que expulsa a los asirios de su país. Situación que parece preocupar poco a estos, teniendo en cuenta los problemas por venir, y la fidelidad que, aun independiente, parece mantener Egipto para con los reyes asirios.
[2] Recordemos el trabajo EL ASESINATO DE SENAQUERIB, 681 a.C. (link) en el cual se describe el intento de golpe de estado y guerra civil por el trono de Asiria entre los herederos del rey.
[3] Desde Asarhadon, los gobernadores asirios de Babilonia llevaban el título de šākin ţēmi, tradicional de los gobernantes babilónicos, como una política de reconciliación hacia la metrópolis mesopotámica de la que él mismo había sido rey. Luego de la rebelión de Shamash-shum-ukin se volverá al titulo de pāhutu  (“gobernador” de babilonia) impuesto con la dominación asiria desde Tiglath- Pileser III (731 a.C.).
[4] Los últimos datos registrados del reinado de Asurbanipal son del año 631 a.C., para algunos la fecha de su muerte. Sin embargo, establecido el año 626 a.C. como el de ascenso al trono por parte de su hijo, todo conduce a definir el 627 a.C., no sin controversia, como el del deceso del famoso monarca.
[5] Debemos destacar el papel desarrollado por esta ciudad sumeria, en las distintas facetas del conflicto, no tanto como aliada de Asiria como del propio Sin-shar-ishkun
[6] Durante el desarrollo del período imperial Acadio, quedo bien destacada la posición de Acad (al norte de Nippur) y Sumer (al sur de Nippur). Diferenciación que debe mucho a la situación lingüística de Mesopotamia en la mitad del III milenio: un norte con lengua semita predominante, un sur donde predomina el sumerio. División que sin embargo en el II milenio quedara matizada por Asiria al norte, y Babilonia al sur (Sumer y Acad), configurando una rivalidad legendaria. Siempre que en las crónicas que sirven de fuente a este trabajo, se mencione a Akad, será como "sinónimo" del reino de Babilonia.
[7] El acuerdo incluye, según Beroso (Ctesias de Cnido, Pérsica), el matrimonio entre una noble meda (para algunos hija de Ciáxares), llamada Amytis, y el hijo de Nabopolasar y futuro rey de Babilonia: Nabucodonosor. Responsables de la construcción de los míticos Jardines Colgantes.
[8] Como consecuencia ocurre la famosa batalla de Megido donde las tropas egipcias derrotan y dan muerte al rey Josías de Juda, Siendo sustituido por Joacaz, finalmente será depuesto por Necao y reemplazado por Joaquim.
[9] Habrá notado el lector, que la guerra con Asiria llevo a Nabopolasar prácticamente todo su reinado.
[10] Configurando dos provincias separadas bajo el dominio de medos y babilonios, que dan lugar con seguridad a lo que serán las dos provincias persas reconocidas como Athura y Mada. Siendo la primera la parte asiria dominada por Babilonia, y la segunda por los Medos.
[11] En Anábasis III-4 Jenofonte menciona dos ciudades en ruinas, Larissa y Mespila identificadas con Nimrud (la antigua capital asiria Kalhu) la primera y la actual Mosul (Nínive) la segunda.
[12] Kuhrt 1995b: 693; Briant 2002: 364
[13] El dios asirio Nabu, que también pertenece al panteón Babilónico, forma parte de algunos nombres de famosos reyes de Babilonia. Como el “fundador” del imperio neo-babilónico Nabopolasar, y su hijo Nabucodonosor.
[14] Heródoto 7,63 “Los asirios armados de guerra llevaban cubiertas las cabezas con unos capacetes de bronce, entretejidos a lo bárbaro de una manera que no es fácil declarar, si bien traían los escudos, las astas y las dagas parecidas a las de los egipcios, y a más de esto unas porras cubiertas con una plancha de hierro y unos petos hechos de lino. A estos llaman Sirios los griegos, siendo por los bárbaros llamados asirios, en medio de los cuales habitan los Caldeos. Era el que venía a su frente por general Otanes, hijo de Artaqueo.”.
[15] Los habitantes de ambas satrapías lideraron un revuelta contra el rey persa Darío en el 520 a.C.
[16] Según el texto en acadio y elamita escrito en una de los muros del templo, en el cual se enuncia los materiales de construcción empleados, y las gentes que participaron.

5 comentarios:

  1. Nuevo artículo en AH Web!
    En esta oportunidad retomamos la temática Asirio-Babilónica. Esperamos sea de tu agrado. Y no olvides de comentar, nos interesa tu opinión!! Un saludo.

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  2. la aliansa entre los medos y los babilonios para atacar assiria con exito nos da una idea del poder militar de estos apesar de las recientes derrotas

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  3. Que crack enhorabuena por el trabajo.

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    1. Muchas gracias Eneas. Nos alegra que te haya gustado! un saludo..

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